Con el corazón roto y solo, Yota compra un robot llamado Akiho para aliviar su soledad. Trata el cuerpo femenino, casi indistinguible del de una mujer real, como una herramienta sexual, y con el tiempo, los sentimientos comienzan a desarrollarse. El robot es cuidado, cultivando gradualmente la razón, la emoción y la voluntad humanas hasta que logran una conexión profunda...
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