Kana vive con su esposo y su padre adoptivo. Ambos no tienen relaciones sexuales y llevan una vida cotidiana. Sin embargo, su padre adoptivo conoce el secreto de Kana: se masturba con frecuencia y le fascinan las imágenes de ataduras. Planea poseerla. Un día, su estrategia la pilla desprevenida, impidiéndole ir al baño, lo que le provoca incontinencia urinaria. Finge que le importa, pero en realidad la obliga a acostarse, diciendo: "¿De verdad te gusta, verdad?". Entonces saca una cuerda...
Comentarios