¡Qué maravilloso sería vivir una vida feliz al lado de la persona que amas! Ayano, quien se casó soñando con una vida así, conoció desde muy joven la crudeza de la realidad. Su esposo, a quien había prometido hacer feliz, seguía vagando sin rumbo. Su cuerpo, descuidado durante tanto tiempo, era insoportable, así que inconscientemente sedujo a su hijastro. Sin darse cuenta de que su creciente lujuria y sus expresiones de angustia estaban erosionando la racionalidad de su hijastro, Ayano, hoy, esperó con valentía a su esposo...
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