Durante 47 días consecutivos, me prohibieron toda actividad sexual. Hasta el día en que levantaron la prohibición, jugué con ella sin dejarla llegar al clímax, ¡y luego la follé con fuerza hasta que llegó al clímax! ¡Dejé que el sudor, las lágrimas, el jugo del amor y el fluido vaginal fluyeran sin cesar de su cuerpo rebosante de savia!
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