A Momoko le molesta que su vecino, Kanda, no pague la cuota municipal. Por mucho tiempo que pase, él siempre encuentra una excusa para no pagar, y ella descarga su ira en él... Enfurecido por su actitud dura, Kanda dice: "¡Te callaré la boca!" y la obliga a tomar su pene hinchado en la boca... Mientras la penetra profundamente en la garganta, Momoko se disculpa entre dolor y placer, y Kanda repite el sexo oral con aún más intensidad. Aunque la tratan como un juguete sexual, Momoko se alegra de ser tratada como una mujer y vuelve a visitar su casa...
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