¡Le confesó a una compañera de trabajo que sin duda tenía posibilidades! Pero ella dijo: "¡Qué asco!". El hombre no era su interés romántico. Este es el "fenómeno del pene de muñeca". Esa noche, la compañera de trabajo se quejó de las muñecas en su habitación. ¡¿Qué?! ¡A la muñeca gigante le había crecido un pene! Y el placer de tener sexo con la muñeca, que empezó a moverse, empezó a superar el asco...
Comentarios