Durante nuestro viaje con el club universitario, nos hospedamos en un hotel con sauna mixta. Dentro del espacio cerrado, vimos a Yuuri, conocida por su figura espectacular y de quien se rumoreaba que estaba increíblemente en forma, empapada en sudor en traje de baño… Como era de esperar. Debido a su naturaleza despreocupada y frívola, supuse que Yuuri caería en la trampa. Además, esos pechos y glúteos sanos y voluptuosos, empapados en sudor… apuntar a ese cuerpo era una consecuencia natural. "¿Quieres una ola de calor?" Apuntando al cuerpo de grandes pechos atrapado en el espacio sofocante y cerrado, inyecté un afrodisíaco en el vapor. Usando la ola de calor y los ingredientes de la droga, descontrolé por completo el metabolismo, la racionalidad y la sensibilidad de Yuuri, hasta que quedó mareada y delirante; comenzó una noche de orgasmos frenéticos.