Después de la reunión de exalumnos, tras perder el último autobús, dos amigas y yo continuamos la fiesta en casa. Los novios estaban borrachos y dormidos, mientras que mi guapa compañera de clase, Hikaru, dijo que estaba sudando y se fue a duchar. El ambiente esa noche me excitó muchísimo, y al asomarme al baño, ¡Hikaru me invitó a pasar! No solo disfrutamos de sus pechos de copa K; también empapamos su camiseta, blusa y bufanda, masajeando y jugando con sus pezones expuestos, disfrutando de un sexo increíblemente excitante... ¡No podíamos parar!