Le realizó una entrevista audiovisual a Natsume Aya, de ojos grandes y llorosos, en un hotel. Primero le informó que había aprobado, y luego, con el pretexto de una prueba de sensibilidad, ¡comenzó a penetrarla sin preliminares! Su magnífica sensibilidad la hizo alcanzar el clímax al instante, y luego usó un vibrador para llevarla al clímax de nuevo. Después, le embistió vigorosamente el coño húmedo, follándola hasta eyacular dentro.