Conocí a la Sra. Yuri, una mujer casada, en las redes sociales. Quedamos en Akasaka, pero como no tenía dinero para un restaurante, la invité a mi apartamento destartalado. No mostró ningún asco; era una mujer casada dulce e inocente. Cuando nos besamos en la puerta, fue como si le hubieran dado un toque de sensualidad, y enseguida empezó a hacerme sexo oral; una mujer casada verdaderamente lasciva... hasta el punto de tragarse un pene enorme sin manos. Una vez que se le enciende el toque de sensualidad, se convierte en una mujer casada increíblemente pervertida que eyacula inmediatamente grandes cantidades de fluido orgásmico por la uretra. Como su deseo sexual era tan intenso, llamó a sus amigas para un 4P, corriéndose sin parar dentro de mí, pero aun así, dijo que no era suficiente cuando llegamos a casa...
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