
Julia, el ícono audiovisual con el cuerpo más despampanante, viajaba en tren un día cuando de repente sintió que le tocaban los genitales. La sensación era tan familiar, tan placentera, que no pudo evitar darse la vuelta con valentía. Y efectivamente, tenía razón: esa persona era su amor de la infancia, Ryosuke, a quien no había visto en 10 años. Solían tomarse de la mano, inocentes y despreocupados.

Ahora, diez años después, ambos se reencuentran de forma incómoda. Tras conversar, descubren que ninguno de los dos lo ha pasado bien en los últimos años. Uno es un pervertido desilusionado y repugnante en el tranvía, la otra una mujer aparentemente resistente, pero que en secreto anhela intimidad física. Como en el antiguo poema chino "La canción de la pipa", la desilusionada Bai Juyi se encuentra con el humilde pipata. Ambos son compañeros de sufrimiento, y su encuentro es inevitable. Como la yesca seca se encuentra con el fuego abrasador, abandonan el tranvía de la mano, intercambiando sus desafortunados fluidos corporales. Quizás esto cambie su destino...