Ai Uehara es el tipo de mujer que te cautiva a primera vista, y luego no puedes dejar de mirarla. Su apariencia posee una singular "belleza de la distancia dentro de la intimidad": parece la vecina de al lado con la que puedes conectar fácilmente, pero también posee un aura deslumbrante que te inspira admiración. Esta contradicción es su magia única, y también es la razón fundamental por la que aún conserva innumerables fans leales incluso después de haberse retirado de la industria del entretenimiento hace muchos años.
SOE-700 es una obra que ha puesto mucho empeño en crear una atmósfera.
Ai Uehara aparece en la película con un Su actitud es más comedida de lo habitual, habla poco y actúa con relativa moderación, pero es precisamente esta "preparación" la que mantiene la tensión de toda la obra en un nivel elevado. La atención del espectador se verá involuntariamente atraída por cada uno de sus sutiles movimientos: una mirada, una respiración más profunda, una sonrisa fugaz...

SOE-700, con su interpretación equilibrada y potente, encarna a la perfección el encanto de Ai Uehara, marcando un capítulo indispensable en su carrera.