

Este internauta declaró en la publicación que fue víctima de un grupo de estafadores en la estación de Ikebukuro, Tokio. Los estafadores le ofrecieron una táctica engañosa: "¿Quieres ir a un burdel? ¡Puedes acostarte con actrices audiovisuales!". Esta absurda frase resonó profundamente en este joven con sobrepeso, ya que tener sexo con una actriz audiovisual era el sueño de toda su vida. Así que, tontamente, aceptó.
Lo que parecía una experiencia perfecta resultó ser el comienzo de una tragedia. Al ver que el gordito mordía el anzuelo, la otra parte primero le exigió una comisión de referencia de 35.000 yenes y luego intentó venderle tres sesiones, por un total de unos 75.000 yenes. Justo cuando pagaba y estaba a punto de quitarse los pantalones, anticipando su encuentro con la actriz audiovisual, apareció un hombre corpulento que decía ser el "operador" y exigió 300.000 yenes.
Este operador declaró que los clientes debían pagar un depósito antes de tener sexo con la actriz, el cual sería devuelto después de la transacción. El autor original (OP) lo encontró absurdo, pero pensando que ya iba por la mitad de su negocio, decidió intentar negociar para ver si podía pagar más tarde. Sin embargo, la sociedad es cruel, y el resultado, por supuesto, fue el rechazo…


Tras conseguir reunir el dinero en dos días, el "operador" mintió y dijo que los 300.000 yenes eran solo un depósito único y que debía pagar los 900.000 restantes. Esto finalmente llevó al autor de la publicación original al límite. Denunció el incidente a la policía, solo para descubrir que todo era una estafa y que jamás recuperaría su dinero.
Posteriormente, la policía utilizó imágenes de vigilancia para localizar y arrestar a una red de estafadores de cinco miembros, liderada por Ryōki Nishi, de 25 años. Investigaciones posteriores revelaron que el grupo llevaba dos años operando cerca de la estación de Ikebukuro, utilizando constantemente los mismos métodos, y que había estafado a cientos de personas por más de 50 millones de yenes. ¡Realmente despreciable! ¡Eso es todo!