Estaba dando clases particulares a mi hermana cuando me quedé dormido del cansancio. Al despertar, me quedé atónito con lo que vi bajo su falda. No tengo suerte con las mujeres, y ver su pose lasciva me dio muchísimas ganas de masturbarme. Pero me pillaron. Se apiadó de mí y me dejó hacer lo que quisiera con sus nalgas desnudas... ¡Quién iba a decir que, tras dudar un poco, se metió dentro y me folló hasta que me corrí dentro de ella!