Para seguir el rastro de un sindicato criminal anónimo y móvil, la investigadora Asuha Mitsuha planea exponer a un grupo de pervertidos, pero pierde su puesto debido a un arresto erróneo. Aun así, sigue llevando a cabo una investigación temporal e improvisada, pero todo resulta ser una trampa... Tras el fracaso de la investigación, Asuha Mitsuha recibe una inyección de un relajante muscular que la inmoviliza. Aun así, sigue poseyendo un espíritu fuerte y noble, pero antes de que su mente y cuerpo, que engañaron a los hombres, sean violados en grupo, sin darse cuenta se desgasta... Contrario a su deseo de castigo, su cuerpo se degenera gradualmente. A medida que la mujer, que originalmente era incapaz de ceder, cae, se libera un erotismo inimaginable. Colapso, luego destrozo.