Akane, una chica con gafas, amante de la literatura y asidua a la biblioteca, es completamente hogareña y carece de cualquier aura masculina. Sin embargo, su libido es tan ardiente como la de una mujer desenfrenada, tan alta como el Everest. Tiene fantasías eróticas incontrolables. Dos hombres vírgenes la cortejan apasionadamente, pasando tiempo juntos en una habitación privada y vigilada. Su primer encuentro sexual real libera la lujuria oculta en estos hombres, que habían mantenido reprimida mediante la masturbación. El sexo, en el que ella toma la iniciativa, les proporciona su primer contacto íntimo, brindándoles una sensación de novedad.