Ganó una medalla de oro en el Campeonato Mundial. Ai Kaede era una atleta de pista y campo hermosa y esbelta, reconocida en este deporte por sus extraordinarios logros. Con la edad, su rendimiento disminuyó y las lesiones la obligaron a retirarse. Había dedicado 15 años al atletismo, sacrificando sus planes de vida por este deporte. Tras retirarse, recurrió a sus antiguos contactos para conseguir un trabajo en una empresa de desarrollo de ropa deportiva. Esperaba contribuir con los patrocinadores que la habían apoyado y aprovechar sus fortalezas. Sin embargo, en ese momento, su jefe se aprovechó de sus debilidades y la obligó a prestar servicios sexuales durante las visitas de sus clientes. La obligaban a usar ropa de pista y campo reveladora, que dejaba ver sus piernas y era perversa, ¡permitiendo que los jefes se salieran con la suya! Experimentaba orgasmos repetidos gracias al sexo pegajoso y perverso de los hombres mayores, un placer humillante que nunca antes había sentido. Cuanto más la penetraban, más ansiaba penes, convirtiéndose finalmente en una exatleta de pista y campo depravada y lasciva…