Mi jefe me pidió que grabara en secreto mis encuentros sexuales con la jefa de asuntos generales, así que instalé una cámara. Desde besos apasionados hasta sexo oral rápido en el sofá. ¡Sus pechos de copa G se balanceaban mientras yo la montaba! Me excitaba muchísimo el rostro y los pezones de la jefa de asuntos generales, que no se veían en la empresa.