Como ejecutiva brillante y ambiciosa, Akika Nanba optó por no casarse y dedicarse por completo a su trabajo. Esta dedicación fue clave para su éxito actual. Con una gran autoestima y una firme determinación de no dejarse vencer por los hombres, adopta una actitud dominante hacia los empleados varones con bajo rendimiento, actuando como una acosadora laboral. Sin embargo, alberga una marcada tendencia sádica… Atrapada entre su poderosa personalidad de jefa y sus tendencias masoquistas, revela accidentalmente estas últimas a un subordinado tímido…