Las provocaciones continuaron... en resumen, todo se trataba de provocar. Luego, lentamente... estimulando a fondo las zonas erógenas. En "sexo lento", Nana finalmente alcanzó el clímax. Tras el clímax del "sexo intenso", la intensidad absoluta era insuperable. Por otro lado, aunque mantenía el clímax, cada clímax aumentaba la intensidad absoluta... "sexo lento". Tras convertirse en una verdadera ídolo, Nana se volvió adicta a los clímax, sumergida en ellos.