¡Un cerebro mejor que el mío sigue siendo inferior a esa zorra de ahí! ¡Qué idiota! Es pura ladrido y nada de mordida, arrogante y tsundere. A pesar de ser nueva, siempre se comporta con rudeza, y aun así va a compartir habitación conmigo. Después del trabajo, después de una copa, mi subalterna se emborrachó. La vi durmiendo, se le cayó el yukata, dejando al descubierto su cuerpo lascivo. Aproveché para drogarla, y a la mañana siguiente, cuando despertó, me dio la vuelta...