Llevo tres años casada con mi marido. Hace dos años falleció mi suegra, y preocupada por la soledad de mi suegro, decidí regresar a su ciudad natal para vivir con él. Pero jamás imaginé que la convivencia sería tan difícil. Como mi marido y yo no hemos podido tener hijos, discuten a menudo, y el ambiente siempre es muy tenso… Después, aunque nos esforzamos mucho por concebir, mi suegro, que nos observaba a escondidas mientras hacíamos el amor, se me acercaba después de que mi marido se dormía…