Yuka, una estudiante universitaria, es acosada por un pervertido camino a la escuela, viviendo con miedo constante e incapaz de pedir ayuda. Aunque un salvador acude en su ayuda, esto no resuelve el problema; al contrario, envalentona el comportamiento del pervertido. Quizás debido a la habilidad del pervertido, Yuka comienza a desarrollar un sentimiento difícil de llamar amor, pero similar al afecto.