"Tengamos sexo como Dios manda con mi novio (risas)". Esta es la historia de "Nanami", una oficinista recién contratada a quien repentinamente le pidieron un viaje de negocios tras ser acosada y agredida sexualmente. Ese día se suponía que celebraría su cumpleaños con su novio. Después del trabajo, cenaron juntos y, en un estado de ebriedad irresistible, la empujaron a un hotel. A pesar de tener novio, el hombre que más odia la obligó a tener sexo, y poco a poco empezó a sentir placer en su pene profanado... Hasta el amanecer, su cuerpo fue manipulado arbitrariamente, y se convirtió en prisionera de un encuentro sexual sin igual. Qué mujer tan lasciva y desenfrenada, lo siento.