Mi compañera de clase, que es monísima, a pesar de no tener ningún deseo de casarse, está bajo una enorme presión de sus padres para que se case pronto, lo cual supuestamente es aterrador. Así que, para tranquilizarlos un poco, quiso encontrar a alguien que fuera su novio por un día, ¡y acabó pidiéndomelo a mí! Cuando fuimos a su casa, el ambiente era increíblemente cálido y amigable; no paraba de preguntar: "¿Cuándo es la boda?", "¿Cuántos hijos quieres?", etc., haciendo que pareciera que nos íbamos a casar de verdad. Y, esa noche íbamos a quedarnos a dormir juntos en su habitación, y para demostrar nuestra intimidad, incluso me ayudó a lavarle la espalda en el baño, como una pareja de verdad. Básicamente, no paraba de mostrar cariño delante de sus padres, y entonces… sin darse cuenta, el ambiente cambió, ¡y se volvió algo picante!