Tras malversar fondos públicos y fugarse, "Tani Ichiro" llega a la "Residencia Munakata", una mansión de estilo occidental ubicada en las montañas nevadas, lejos de cualquier asentamiento humano. La dueña de la mansión es la viuda "Munakata Rurie", quien lo recibe y le ofrece alojamiento a cambio de convertirse en el tutor de su hija "Munakata Nakoto".