Durante mi época de estudiante, me enamoré de una compañera mayor de mi club. No tuve el valor de confesarle mis sentimientos. Ella se graduó y terminamos. Incapaz de aceptarlo, no pude olvidarla ni siquiera después de la ruptura. Pasó el tiempo y me la encontré de nuevo en una reunión del club que llevaba mucho tiempo esperando. Pero tenía novia… Aun así, no podía rendirme. No más arrepentimientos. Hasta que me deje, no importa cuántas veces… seguiré expresando mi «amor». Aunque pueda parecer un poco insistente, será más directo que el de nadie, a mi manera.